"Había una vez una gota de lluvia que, al principio, recibió ansiosa el viento en su cuerpo tras su nacimiento. Después contempló con mesura el océano sobre el que se precipitaba y finalmente anheló regresar a su nube madre.
Las gotas viven toda su vida creyendo en la reencarnación."
No hay comentarios:
Publicar un comentario